Patología venosa profunda

Patología venosa profunda

En esta enfermedad, que afecta con más frecuencia a la mujer, es importante estar atentos y no subestimar los síntomas y signos que se presentan, para un tratamiento adecuado y oportuno.

El Doctor Ricardo Ricci, explicó que la enfermedad venosa profunda es causa de ausentismo laboral, disminución de la calidad de vida de los pacientes, con molestias y trastornos tróficos en ocasiones invalidantes y recidivantes.

RICCI

Esta patología se da con más frecuencia en la mujer que en el varón. La fisiología fundamental tiene que ver con la afección del sistema valvular venoso y la pared venosa, siendo el defecto fundamentalmente congénito o por causas adquiridas, tales como la trombosis venosa profunda, que al evolucionar, ya sea a la recanalización del coagulo o la fibrosis del mismo y rigidez de la pared venosa, deja casi indefectiblemente, un cuadro de insuficiencia venosa profunda, tornando las válvulas insuficientes y permitiendo el reflujo venoso, lo que termina generando una hipertensión venosa profunda.

Síntomas y signos

Este cuadro  de hipertensión venosa distal de evolución insidiosa, causa una serie de síntomas y signos que llegan a la cronicidad. Hay que tener en cuenta que el tiempo de esta evolución depende del nivel de la insuficiencia venosa y la localización de la altura de la afectación, es decir, en el miembro inferior.

El Doctor dijo que es común que el comienzo de los síntomas sea insidioso. Entre ellos se encuentran la pesadez en las piernas, edema leve unilateral o bilateral y cansancio; que si bien los pacientes no lo notan, y la regla es subestimarlos ya que con el reposo nocturno mejoran, esto generalmente hace que las consultas sean tardías, y que la evolución hacia la cronicidad termine siendo lo habitual.

En este sentido, debe llamar la atención el edema vespertino con mejora matutina y las telangiectasias, es decir, las venitas azules a nivel de los tobillos; mas tardíamente, la celulitis en el tercio inferior de las piernas, con rubicundez, dolor al tacto, aumento de la temperatura, aumento de la coloración ocre, que con el correr del tiempo, en meses o años, hace que dicha celulitis se transforme en una induración acartonada con eczema, prurito a veces intenso, y que culmina con una ulcera varicosa. El doctor expresó que todo este complejo fisiopatológico que genera este cuadro de síntomas y signos, es la causa esta patología en forma lenta y progresiva la mayor de las veces durante años, por lo que en los cuidados y consultas previas, la evolución tórpida se transforma en un cuadro clínico manejable y con complicaciones mínimas.

Recomendaciones

Se recomienda para esta enfermedad, manejarse en peso adecuado, sostén elástico, evitar la permanencia de pie o el estar sentados por periodos prolongados, y el asesoramiento ante los síntomas mínimos, ya que si la evolución es lenta y progresiva, con controles adecuados y estudios no invasivos, mejora notablemente dicha evolución.

Además, si el cuadro se halla instalado con sintomatología florida, con complicaciones asociadas, como eczema, angiodermitis, celulitis, ulcera, entre otros, el tratamiento adecuado remite los síntomas y signos,que requerirán cuidados y controles mínimos, pudiendo el paciente desarrollar su actividad.