Unidad de Terapia Intensiva Pediátrica de alta complejidad

Unidad de Terapia Intensiva Pediátrica de alta complejidad

Doctora María Celeste Almagro, Especialista en Pediatría y Jefa de ResidentesLa terapia pediátrica se caracteriza, no sólo por la alta complejidad y aparatología que se posee, sino por tener un equipo interdisciplinario que trabaja para llevar adelante una mejor calidad en la atención del paciente.

La unidad de terapia intensiva pediátrica (UTIP) es un importante servicio de la Clínica Regional del Sud que cuenta con ocho camas de internación y un sector separado de neonatología, equipado con tres incubadoras y una servocuna. La Doctora María Celeste Almagro, Especialista en Pediatría y Jefa de Residentes desde hace dos años, trabaja en esta unidad y comentó que se trata de una terapia de alta complejidad para solventar cualquier tipo de situación; cuenta con todos los servicios de aparatología como monitores, respiradores de última generación, y determinados materiales que se necesitan para la evaluación completa del paciente. Además existe todo un equipo interdisciplinario de nutricionistas, fonoaudiólogos, médicos, kinesiólogos, entre otros, que trabajan para lograr una mejor atención.

Particularidades
En general la terapia en pediatría tiene la particularidad de que todos los niños están internados con un papá full time, es decir que están todo el tiempo acompañados por un familiar. Papá y mamá se pueden cambiar las veces que sea necesario para el cuidado de sus hijos. La Doctora explicó que hay horario restringido para familiares de segundo grado y amigos y visitas extras, que para eso hay una hora a la mañana y una hora a la tarde. En el caso de la terapia de neonatología esto es más estricto, por el hecho de que es un área que necesita estar bastante aislada del contacto exterior; es así que la prioridad la tienen los padres, y hay dos días a la semana donde en los horarios de visita pueden entrar los abuelos. “Para un bebe muy chiquito hay un informe y un horario de visita a la mañana y otro a la tarde, aun para los papás; salvo las mamás que están amamantando que entran cada tres horas a darles la leche”, dijo Almagro.

El trabajo en la UTIP
“Los pediatras estamos divididos en dos grupos, uno que entra en el horario de la mañana muy temprano hasta las tres y media de la tarde, y otro que se incorpora desde la siesta hasta la noche.En cada uno de los turnos se realizan el pase de guardia sobre los casos nuevos que han ingresado, se revisan los pacientes y después se hace toda una evaluación acerca de cómo vamos a seguir con el tratamiento”, señaló la Doctora, y agregó que además se le da el informe a los que están tanto en la terapia de pediatría como en la de neonatología. Asimismo se está a cargo de todo lo que es atención de guardia y recepción de recién nacidos.
“Mi tarea es estar en los momentos de la recisión de los pacientes, en la toma de decisiones y acompañar a cada residente en todo ese proceso de aprendizaje. Si los papás tienen una duda fuera del horario de los informes y cualquier otra cosa, yo soy la que se queda después con los médicos de planta para lo que necesiten, tanto por guardia como por recepción”, manifestó.

Confianza, sostén y contención
Todo el entorno familiar se modifica cuando hay una criatura internada, no solamente por el cansancio que conlleva cuidarlos y lo que implica reorganizar una estructura familiar que se rompe con una internación, sino por la angustia de ver esta situación en el niño. La Doctora expresó que las internaciones no son muchas veces porque sean patologías extremadamente graves, sino porque necesitan de un cuidado más extremo que en casa por ahí es imposible. “Un poco lo que uno intenta es contenerlos en lo que más se pueda, ya que muchas veces el éxito de un tratamiento depende de la confianza que nos tienen los papás, de nosotros poder trabajar libremente y de eso hacer una buena relación medico paciente, con un sostén mutuo. Muchas veces nosotros también necesitamos del mismo. Hace poquito entró una nena con síndrome urémico. Si los papas no hubieran tenido la confianza, la tenacidad, el sostén para cuidar a su criatura y la capacidad para dejarse cuidar por nosotros y creernos en lo que les estábamos diciendo, las complicaciones hubieran sido muchas más; es una de las patologías más duras para vivir, donde los chicos a veces no orinan, hay que dializarlos, hacerles procedimientos muy riesgosos; en donde puede estar el tecnicismo, el conocimiento, pero lo importante es también el sostén emocional en la relación medico paciente”, destacó. Todo esto le da un plus muy extra a la pediatría, “y en este sentido hay que tener en cuenta que no es lo mismo que se plantee un miedo a que se plantee una desconfianza como últimamente suele suceder”, agregó.

Casos frecuentes de la época
De acuerdo a lo dicho por la Doctora, se está entrando en una época bastante crítica como es el invierno por todas las patologías respiratorias que prevalecen en este momento. Es así que “se vienen tiempos de mucho trabajo. Es necesario que la gente tenga todos los cuidados con respecto a los cambios de temperatura y del lavado de manos, el cual es fundamental. Hay que tener en cuenta los signos de alarma respiratorios, rechazo alimentario, decaimiento acentuado, y en el caso de que los posean que concurran para que los podamos revisar” señaló.

Imagen: Dra. María Celeste Almagro, Especialista en Pediatría y Jefa de Residentes.
Fuente: LA REVISTA de la Clínica Regional del Sud. Año 5, número 45. Junio 2013