El uso incorrecto de la mochila puede causar lesiones

El uso incorrecto de la mochila puede causar lesiones

Millones de niños cargan sobre sus espaldas y hombros mucho más peso de lo aconsejable. Los riesgos de usar inadecuadamente las mochilas van desde los dolores y contracturas en la espalda, hombros y cuello, hasta cambios de postura y lesiones permanentes en la columna vertebral.

Decidir qué mochila cargarán nuestros hijos todos los días para ir a la escuela no debería reducirse a una simple elección estética, de colores y formas divertidas. Si se desea evitar dolores y lesiones graves, en cambio, habrá que seguir una serie de recomendaciones para evitar riesgos y lesiones en las espaldas de nuestros hijos.

La actitud postural erguida requiere la alineación de las distintas partes del cuerpo, relacionados con el organismo entero y con el ambiente que lo rodea. Nuestro cuerpo está en constante lucha con la fuerza de gravedad y con el equilibrio y cuando uno de estos componentes se altera, aparecen las posturas viciosas que con el tiempo nos llevan a descompensaciones posturales.

En el caso del peso que los niños llevan en sus mochilas, el sobrepeso excesivo en la espalda puede causar contracturas musculares y alteraciones en la postura.

La mochila bien utilizada, es el mejor sistema para cargar peso, pero hay que saber usarla de manera correcta para no convertirla en un factor agravante en problemas de columna.

También se deben tener en cuenta, variables como el tiempo de uso, la distancia que recorre el niño con el peso sobre la espalda y el tamaño del niño. Los niños tienen huesos y músculos en constante crecimiento y no están preparados para ciertos excesos. El peso transportado no debe exceder el 10% del peso del niño, por lo tanto, un niño que pese 30 kilos puede llevar una mochila de hasta 3 kilos como máximo.

Según las recomendaciones, la mochila debe tener tiras anchas y acolchadas ya que las tiras delgadas u angostas suelen lastimar los hombros y limitar la circulación de la sangre. Además deben usarse largas, de manera que el peso del cuerpo cargue sobre la zona lumbar y no sobre la zona dorsal, es decir, más cerca de la cintura que de la zona alta de la espalda.

Es conveniente llevar la mochila sobre ambos hombros para distribuir mejor el peso, evitando el desnivel de hombros que causaría el llevarla sobre un solo hombro, lo que causaría problemas musculares, además de alterar la curvatura de la columna vertebral. De ser posible es conveniente que tenga algún tipo de armazón o estructura.

La mochila debe ajustarse a la anatomía del niño. En el caso de observar que los niños pasan la mayoría del tiempo encorvados o no pueden corregir la postura, se recomienda buscar atención médica especializada.

Como último punto a destacar, pero no por ello menos importante, es la realización de actividad física por parte del niño, de esta manera se logran fortalecer los músculos y evitar posibles trastornos de la postura.

¡La vida es el mejor deporte!

Fuente:

Fuente: NUESTRO SUR. Año 3. Número 21