La salud visual de los niños

La salud visual de los niños

¡Atención mamás y papás!

Febrero parece ser el verdadero comienzo de un nuevo año y, ante el inminente comienzo de clases, es muy importante hacer un lugar para el control de la salud visual de nuestros hijos. Al respecto muchos papás se preguntan cuándo es oportuna la consulta.

Los recién nacidos deben someterse a un chequeo de la salud general de la vista. Esto normalmente lo realiza el pediatra o médico de familia. Los recién nacidos de alto-riesgo (incluyendo los bebes prematuros), aquellos con una historia familiar de problemas de la vista, y aquellos con anormalidades obvias deben ser examinados por un oftalmólogo.

Durante el primer año de vida, todos los niños deben tener exámenes regulares para chequear la salud visual. Estas pruebas suelen hacerse durante las visitas regulares al pediatra.

Alrededor de los tres años y medio, es importante que los niños se sometan a determinadas pruebas médicas para medir la agudeza visual.

Aproximadamente a los cinco años de edad, la vista y la alineación de los ojos deben ser evaluadas por un médico. Quienes no pasen estas pruebas, deberán ser examinados por un especialista.

Después de los cinco años de edad, otros exámenes sucesivos deberán ser realizados durante los chequeos de rutina en la escuela, en la consulta del médico, o tras la aparición de síntomas como entrecerrar los ojos, cruzar los ojos o frecuentes dolores de cabeza. (En muchas ocasiones, un maestro en la clase, puede darse cuenta cuando un niño tiene problemas de la vista).

Los niños que usan gafas con receta médica o lentes de contacto, probablemente necesiten chequeos anuales para evaluar posibles cambios en la vista.

 

Los signos que pueden denotar posibles problemas en la vista de un niño son frotarse los ojos constantemente, sensibilidad extrema ante la luz, capacidad deficiente de enfocar y de seguir un objeto, movimiento anormal de los ojos (después de los seis meses de edad), enrojecimiento y/o lagrimeo crónico de los ojos y pupilas blancas en lugar de negras.

Se recomienda a los papás de niños en edad escolar prestar especial atención a los siguientes signos:

– Los niños a edades tempranas no suelen avisar de problemas visuales. Para detectarlos, uno de los principales síntomas son los dolores de cabeza constantes.

– Observe si se acerca demasiado para ver la televisión, se queja de ojos cansados, comprime los ojos para ver algo que está alejado, tiene dificultad para correr, se tropieza o presenta excesivo lagrimeo y escozor en los ojos.

– Otros síntomas son los guiños constantes, el enrojecimiento ocular, tortícolis, orzuelos frecuentes, inclinación de la cabeza hacia un lado o una mala coordinación del ojo con la mano.

– Entre los escolares, las señales más habituales de que algo va mal son la falta de atención, la dificultad de leer a distancia, la pérdida de interés por la lectura y los estudios, la lectura lenta, las líneas saltadas o releídas, los giros extraños de las palabras, la incapacidad de recordar lo que ha leído, la cara muy cerca al leer o escribir, y la fatiga constante, nerviosismo, irritabilidad, u otro comportamiento anormal, etc. también la mala caligrafía (escritura con letras demasiado grandes o pequeñas o muy inclinadas).

Son varios los factores que influyen en un adecuado rendimiento escolar. Uno de los elementos clave es la visión, puesto que es el sentido por el que se recibe la mayor cantidad de información. En numerosas ocasiones los niños no se quejan, pero hay algunas actitudes que pueden hacer sospechar si existe algún problema que no puede pasar desapercibido  es por ello que los papás deben estar atentos a las evidencias de la mala visión de sus hijos. Cuando los problemas de la vista se tratan a tiempo, generalmente pueden remediarse.

 

TV Y COMPUTADORAS A UNA DISTANCIA PRUDENTE

Respecto al uso, por parte de los más pequeños, de videojuegos y  computadoras, no se ha demostrado que estos aparatos supongan alteraciones en la visión, aunque sí es frecuente la aparición de fatiga visual debido exclusivamente a la concentración visual que se produce al utilizarlos.

No obstante, para ver la televisión o trabajar con computadoras -cuyas pantallas presentan alta luminosidad y bajo contraste- es conveniente suavizar el nivel de iluminación del ambiente y evitar de esa forma el estrés de los ojos, eliminando los reflejos o brillos de lámparas y ventanas en la pantalla.

La distancia adecuada entre la pantalla entre el televisor y los ojos es de 2 a 3 metros.

La distancia visual óptima para los trabajos de cerca en la computadora es de 45 a 55 cm, debiendo colocarse la pantalla en un ángulo de 10º a 20º respecto de la horizontal. Además, deben realizarse descansos frecuentes para que la vista no acuse excesivamente el esfuerzo.

Las paredes de los lugares de estudio deben ser mates y de colores claros. La mejor luz para estudiar es la natural. Cuando se use luz artificial, ha de colocarse a la izquierda si es diestro, y a la derecha si es zurdo.

Al leer, escribir o realizar actividades manuales, la distancia entre los ojos y el objeto de atención ha de ser de unos 30-40 cm.