Halitosis: Mal aliento

Halitosis: Mal aliento

La HALITOSIS puede convertirse en un incómodo problema a la hora de socializar. Pero… ¿Que es la HALITOSIS?
La halitosis es un signo clínico caracterizado por mal aliento u olor bucal desagradable. Generalmente está provocada por bacterias, y afecta aproximadamente al 25% de la población.

¿Cuál es el origen del mal aliento?
En función de su origen, existen dos tipos de Halitosis.
– La Halitosis oral: proviene de la propia cavidad oral y se debe principalmente a la acumulación de placa bacteriana en la lengua. Aunque también puede estar causada por otras situaciones como problemas periodontales, caries dentales, hábito de fumar, entre otras. Según múltiples estudios científicos, la Halitosis oral corresponde al 90% de casos.
– La halitosis extraoral se origina fuera de la cavidad oral y se debe principalmente a trastornos sistémicos, del tracto respiratorio superior/inferior, del sistema digestivo, así como enfermedades hepáticas o renales. Y ésta corresponde al 10% de los casos.

¿Cuáles son las causas?
Las causas de la Halitosis oral pueden ser patológicas y no patológicas.
Las causas no patológicas son:
– Aliento matutino: durante el sueño el flujo de la saliva disminuye, ello facilita el crecimiento incontrolado de bacterias productoras de gases malolientes.
– Edad: la calidad del aliento cambia con la edad. Es probable que los ancianos sufran cambios regresivos en las glándulas salivales y afecten a la calidad y cantidad de la saliva, incluso con una buena higiene bucal.
– Prótesis dentarias: las dentaduras postizas y puentes pueden acumular restos de comida. Si se dejan toda la noche se produce un desagradable y característico olor.
– Fármacos: existen medicamentos que producen xerostomía (boca seca). La saliva favorece la limpieza de cavidad oral y reduce el mal olor.
– Tabaco: fumar crea un aliento característico que puede durar algunos días más, incluso después de haber dejado de fumar.
– Periodos de ayuno: saltarse las comidas y llevar una dieta hipocalórica puede favorecer el mal aliento.
– Dieta: después de la ingesta de algunos alimentos (cebolla, ajo) o el consumo de alcohol, ciertos metabolitos pueden absorberse a nivel gastrointestinal, pasan a la circulación, se metabolizan en la mucosa e hígado y son expulsados por los pulmones.

Las causas Patológicas son:
– Enfermedad periodontal, caries.
– Higiene oral deficiente, la falta de eliminación de biofilm oral (placa bacteriana), provoca el crecimiento bacteriano. Los lugares donde se suelen acumular las bacterias son la lengua, espacios interproximales, área subgingival, abscesos. La lengua es la localización de mayor predominio de las bacterias anaerobias en la boca.
– Causas ulcerativas: úlceras traumáticas, infecciosas, estomatitis.
– Faringe: infecciones víricas, bacterianas o fúngicas.
– Necrosis por radioterapia y quimioterapia en pacientes con neoplasias.
– Las causas de la Halitosis extraoral podrían ser: nasales (sinusitis), enfermedades digestivas, enfermedades respiratorias, enfermedades sistémicas (diabetes mellitus mal controlada, infección renal, disfunción hepática, Síndrome de Sjögren, artritis reumatoide, etc.).

Diagnóstico
En general, la Halitosis es difícil de diagnosticar, ya que es improbable que uno mismo detecte su propio mal aliento. En algunos casos el mal aliento simplemente se sospecha.
Ante la duda, se recomienda consultar el tema con alguna persona de confianza, quien podrá detectar con mayor facilidad la presencia de mal aliento.
Desde el punto de vista asistencial, la ayuda de un profesional del área odontológica puede contribuir en el diagnóstico. En la exploración de un paciente con Halitosis se involucran aspectos fundamentales, como el estado de salud general junto con el estilo de vida (costumbres y hábitos), también la situación oral y sus hábitos de higiene. Además, se debe realizar una medición cuantitativa del mal aliento.

Fuente: Dentaid.es