Sedentarismo: Obesidad Infantil

Sedentarismo: Obesidad Infantil

El sedentarismo es un hábito caracterizado por la escasa o nula actividad física en la vida cotidiana, lo cual pone al organismo en un estado de vulnerabilidad propicio para ser afectado por diversas enfermedades.

El riesgo de convertirse en sedentario ha ido creciendo con los avances de la sociedad urbanizada y, especialmente, con la tecnificación de los servicios de los que dispone el habitante de las ciudades, a fin de ahorrar tiempo y esfuerzos físicos, como ocurre con el empleo de los medios de transporte en cortas distancias o el uso del ascensor en lugar de las escaleras, aunque sea por pocos pisos. Últimamente, la omnipresencia de la TV, la computadora y los juegos a los que son tan afectos los chicos y los adolescentes fomentan, además, la aparición del sedentarismo a muy tempranas edades.

En los chicos, la actividad física es más efectiva que las dietas. En la actualidad, los niños y jóvenes pasan un promedio de 3 a 5 horas diarias frente a la tele o la compu, pero apenas dedican entre 2 y 4 horas semanales a hacer deportes o ejercicio físico.

La magnitud del problema es enorme dado que en la niñez se adquieren hábitos para toda la vida, e investigaciones recientes han demostrado que el proceso de la aterosclerosis y las alteraciones de los lípidos en sangre (colesterol y triglicéridos) comienzan en la infancia.

A esto se suman la discriminación, las burlas, el aislamiento y la baja autoestima que pueden afectar el rendimiento escolar y la integración social.

El sedentarismo y los malos hábitos alimentarios suelen estar asociados. Sin embargo, hay cosas que se pueden hacer para mejorar la calidad de vida de los chicos:

  • La primera es tomar conciencia de los propios hábitos y actitudes, y predicar con el ejemplo.
  • Luego hay que erradicar costumbres perniciosas como el almacenar dulces, postrecitos y golosinas tentadoras al alcance de los niños.
  • Evitar las gaseosas y jugos industrializados, y las comidas a entrehoras.
  • Poner límites a la cantidad de tiempo que miran TV o están frente a la computadora.
  • Darles una fruta o un sándwich casero para los recreos en lugar de dinero para el quiosco del colegio.
  • En cuanto a la actividad física, lo mínimo recomendable en un niño es una hora diaria. No hace falta que se trate de un deporte competitivo. Lo importante es que haya recreación.

EL EJEMPLO DE LOS PADRES, ES FUNDAMENTAL…

 

Fuente: OMS, Diario La Nación, Instituto Suizo de Educación