Sedentarismo y actividad física invernal

Sedentarismo y actividad física invernal

Estos días, las temperaturas bajas y la ropa de invierno no nos invitan a salir a practicar deporte y la mayoría caemos en el sedentarismo hasta que vuelve la primavera.

Sin embargo, es importante que nuestro cuerpo este activo durante todo el año, para mantener un peso adecuado, un estado de forma saludable y sentirnos bien.

Los días son más cortos y, tras el trabajo, con mucha fiaca nos dirigimos directamente a casa. Error! Ocupar esas oscuras tardes de invierno en el gimnasio o en la piscina nos harán sentir mucho más animados a la hora de llegar a casa.

Las bajas temperaturas son otra excusa habitual. Pero la verdad es que la actividad física nos ayuda a mejorar la circulación y a combatir el frío. Además es en invierno cuando más necesitamos invertir en salud: el deporte y la vida sana reforzarán nuestro sistema inmunológico y nos evitaremos resfriados y gripes.

Otro dato a tener en cuenta es el cambio en la alimentación. En invierno nuestro cuerpo necesita alimentos calóricos para afrontar las bajas temperaturas. Mantener una regularidad con el ejercicio físico es la mejor forma de evitar que esos excesos en nuestra dieta no se conviertan en unos kilitos de más.

 

Precauciones para el deporte en invierno

Si vas a practicar deporte al aire libre debes tener en cuenta factores como el frío o la falta de luz. A continuación te damos algunos consejos:

Si puedes, practica deporte al mediodía, cuando la temperatura sea más suave.

En cuanto a la ropa es conveniente vestirse por capas y con ropa deportiva. Las capas más próximas al cuerpo deben ser de materiales que puedan “absorber” nuestro calor. Si vamos a realizar un ejercicio intenso conviene una camiseta de fibra sintética o natural como las que venden en las tiendas de deportes. El algodón no es aconsejable. Otro elemento imprescindible para hacer deporte en invierno es una chaqueta impermeable para cortar el viento o la lluvia.

Con el frío los músculos y los tendones se contraen y tenemos mayor riesgo de lesión si no los hemos trabajado previamente. El calentamiento, que siempre es importante, debe ser más exhaustivo en invierno.

El frío nos puede hacer parecer que no sudamos o no nos esforzamos bastante, pero estamos realizando el mismo ejercicio y es necesario hidratar el cuerpo antes, durante y después.

Cuando llegues a casa relájate con una buena ducha caliente y reconstituyente.

Los gimnasios y otros deportes indoor

La oferta indoor en las ciudades suele ser grande: diversos tipos de gimnasio con completos calendarios de actividades y entrenadores personales, piscinas en las que practicar todo tipo de deportes acuáticos, centros de baile con largas listas de ritmos, deportes de equipo como el voley o el basket. El invierno es el momento perfecto para este tipo de deportes.

Ya basta de excusas, acostúmbrate a pasar por el gimnasio cada tarde de camino a casa… ¡Empiezarás a sentirte mucho mejor!

 

Fuente: naturarla.es