Trastornos alimenticios: Anorexia

Trastornos alimenticios: Anorexia

De acuerdo al Ministerio de Salud de La Nación, la anorexia es un trastorno alimenticio que altera la relación de la persona con la comida.

Se caracteriza por la obsesión de perder peso. La persona limita exageradamente la ingesta de alimentos al punto de poner en riesgo su vida. Se sufre además una distorsión de la percepción: la persona con anorexia se ve con sobrepeso, a pesar de estar muy por debajo de los parámetros saludables.

Pueden estar continuamente preocupadas por cuántas calorías ingieren y por cuánta grasa tiene lo que comen. Pueden tomar tabletas para dieta, laxantes o diuréticos para bajar de peso. Pueden hacer demasiado ejercicio.

En los niños…

La vida de los niños de hoy se ha vuelto un vorágine bastante complicada. Los levantan por las mañanas, desayunan rápido y tienen que salir corriendo para la escuela. Les imponen múltiples actividades y exigencias que excluyen lamentablemente los momentos para el buen diálogo, la reflexión y el ocio en familia.
En ese contexto, no es casual que ahora en la Argentina se detecten casos de trastornos alimentarios como bulimia y anorexia en niñas y niños de 9 años.

Hay un corrimiento en las edades de los trastornos alimenticios hacia edades más tempranas que dan cuenta de una impronta social muy fuerte. Hay patrones de consumo y modelos estéticos que hacen que los niños se vuelvan más vulnerables. Esto permite suponer que no se trata de trastornos psicopatológicos individuales. Los chicos expresan una problemática social.

Este grave trastorno de la conducta alimentaria tiene tres tipos de causas:

1- Psicológicas, sobre todo cuando hay una relación conflictiva con la madre o cuando la madre o algúna otra persona de la familia también es anoréxica. Los niños suelen imitar estas conductas.

2- Orgánica, debido a una enfermedad subyacente que provoca inapetencia. En este caso, hay que identificar y curar esta enfermedad.

3- Funcional, una alteración en el desarrollo del hábito alimentario. Los malos hábitos de alimentación pueden llevar a los niños a la anorexia.

¿Cómo se puede prevenir?

Las familias cumplen un rol fundamental a la hora de prevenir trastornos alimentarios en la infancia. La prevención empieza desde el amamantamiento del bebé, y sigue con darle una alimentación saludable acompañada de actividad física adecuada para cada edad.

Se debe comer en familia, sin el televisor ni la computadora encendidos, con horarios fijos. Si los chicos almuerzan en la escuela, hay que averiguar qué comen y junto a qué personas.

Los adultos deben correrse del ideal de la delgadez como garantía de éxito. De lo contrario, presionarán a los chicos para tener un cuerpo perfecto, y los pondrán en riesgo de padecer trastornos.

Hay que estar atentos y consultar al médico cuando los chicos rechazan algunos alimentos y hacen comentarios como “Estoy muy gordo y no quiero comer” aunque tampoco suelen decirlo, sino que sencillamente no quieren la comida.

 

Fuentes consultadas: Ministerio de Salud de La Nación – Clarín.com.ar – Guíainfantil.com