Insuficiencia renal

Insuficiencia renal

Los riñones sanos limpian la sangre eliminando el exceso de líquido, minerales y desechos. Además producen hormonas que mantienen sus huesos fuertes y su sangre sana.

Si los riñones están lesionados o no funcionan correctamente, pueden producir la acumulación de desechos peligrosos en el organismo, elevar la presión arterial y, retener en exceso líquidos en el cuerpo y no producir suficientes glóbulos rojos. A esto se le llama insuficiencia renal.

Si los riñones fallan, la persona necesitará tratamiento para reemplazar sus funciones. Las opciones de tratamiento son diálisis o un trasplante renal.

A grandes rasgos podemos decir que la insuficiencia renal se puede presentar de 2 formas: aguda y crónica.

1.- Insuficiencia renal aguda (IRA):

La alteración de las funciones de los riñones se produce de forma brusca. Las manifestaciones clínicas más habituales son las relacionadas con las 3 funciones principales, es decir, la función depurativa, la regulación del volumen de líquidos y la regulación de la composición de iones. Es una alteración reversible o que suele curar sin secuelas una vez que se ha resuelto la causa que lo ha producido.

Los síntomas de la insuficiencia renal aguda pueden incluir cualquiera de los siguientes:

  • Hemorragia digestiva
  • Cambios en el estado mental o en el estado de ánimo
  • Hipertensión arterial
  • Náuseas o vómitos
  • Hipo persistente
  • dificultad para respirar
  • Hinchazón por retención de líquidos en el cuerpo
  • Cambios en la ritmo de diuresis

2.- Insuficiencia renal crónica (IRC):

Los riñones son “órganos diana” de muchas enfermedades y de hecho los nefrólogos suelen llegar a diagnosticar enfermedades que han podido pasar desapercibidas hasta entonces, a partir de profundizar en la causa de una insuficiencia renal.

Las causas que destacan como más frecuentes desencadenantes de IRC son la HTA y la Diabetes Mellitus, de forma que si no se controlan adecuadamente, pueden lesionar los riñones. Otras enfermedades son: enfermedades de la inmunidad (nefritis), las infecciones crónicas de los riñones (pielonefritis), los cálculos renales y enfermedades congénitas de los riñones y vías urinarias.

Cuando se habla de IRC, se define una situación mantenida en el tiempo, que es irreversible y por lo general progresiva hacia la insuficiencia renal avanzada. La velocidad de la pérdida de la función de los riñones, dependerá por un lado de la causa que ha llevado a esta situación, pero por otro de una serie de factores sobre los que si podemos actuar para que la evolución sea lo más lenta posible.

A través de un sencillo análisis de sangre (urea y Creatinina)  y orina (sedimento) , se puede conocer el grado de alteración de la función renal y comenzar a dilucidar si se trata de una insuficiencia renal aguda o crónica.

 

Fuente: Riojasalud / Nlm.nih.gov /