Hablemos de migrañas

Hablemos de migrañas

Es una enfermedad crónica que consiste en dolores de cabeza recurrentes, de duración e intensidad variables, normalmente localizados en un lado de la cabeza.

El dolor es pulsátil, de moderado a intenso, aumenta con la actividad física y suele estar acompañado de náuseas y/o vómitos y foto y/o fonofobia.

La duración es variable, desde una hora hasta tres días. Con el tiempo, puede aumentar su frecuencia, intensidad y duración y lo más común es que se intente combatir sin consultar a un médico, lo cual puede derivar en el uso abusivo de medicamentos.

Aunque la migraña puede iniciarse a cualquier edad, generalmente empieza en personas entre 10 y 30 años de edad. A veces desaparece después de los 50. Si se tiene en cuenta que más del 50 por ciento de las personas con migraña tienen familiares que también la padecen, es de suponer que la tendencia puede estar transmitida genéticamente.

Hay ciertos desencadenantes que pueden producir migrañas como:

  • El alcohol
  • El estrés
  • La ansiedad
  • Ciertos olores o perfumes,
  • Los ruidos intensos y las luces brillantes
  • El consumo de tabaco
  • Los cambios hormonales durante el ciclo menstrual de las mujeres o el uso de pastillas anticonceptivas
  • Ejercicios intensos
  • El ayuno prolongado
  • Cambios en los patrones del sueño
  • Ciertos alimentos como chocolate, quesos duros, alcohol

 

Cronificación de la migraña

Una migraña puede reaparecer de manera crónica si el paciente no toma las medidas adecuadas para contrarrestar sus efectos.

Que sea “crónica” NO se refiere a que el paciente la padezca a lo largo de muchos años, sino que está en relación a la frecuencia de días al mes. Concretamente, es un dolor que aparece por lo menos 15 días al mes.

Algunas de las causas que pueden provocar esta cronificación son las siguientes:

  • Automedicación.
  • Consumo excesivo de analgésicos.
  • Falta de diagnóstico y tratamiento.
  • Sobrepeso y obesidad.
  • Trastornos respiratorios del sueño, como el SAHS (apnea del sueño).
  • Depresión, estrés y ansiedad.

Es necesario, siempre, recurrir a la consulta médica y no automedicarse.

 

Mujeres y dolor

En mujeres la incidencia de migraña llega al 16 o 17%, mientras que en hombres es de el 7 u 8%. La presencia de estrógeno y progesterona, las principales hormonas femeninas, juegan un rol desencadenante. Muchas pacientes notan agravamiento de la frecuencia e intensidad de sus migrañas cerca o durante los períodos menstruales.

La hipótesis actual es que los cambios en niveles en sangre, propios de los ciclos normales y no las hormonas en sí, son los responsables de este agravamiento. Por eso, la mayoría de las pacientes con migrañas notan un mejoramiento después de la menopausia.

 


¿Cuál es el tratamiento?

El tratamiento de la migraña crónica no es específico. Aunque todas las migrañas están asociadas con el dolor, difieren en su severidad y su frecuencia. Por ello es necesario crear un tratamiento a medida que atienda las necesidades individuales de cada enfermo.

El objetivo del tratamiento del episodio de dolor es siempre atacar los síntomas asociados y disminuir el dolor. Es importante tratar precozmente el dolor para evitar su progresión y por ende el abuso de fármaco.
En consecuencia es importante, si se sufre de migrañas, consultar a un médico que pueda brindar un tratamiento adecuado al caso, incluyendo, de ser necesario, un tratamiento preventivo.

 

Fuente: Ministerio de Salud de La Nación / Suplemento Entre Mujeres – Diario Clarín