Enfermedades respiratorias en niños

Enfermedades respiratorias en niños

Descienden los termómetros y llegan las enfermedades más frecuentes asociadas al invierno que afectan principalmente a las vías respiratorias.

Los niños son especialmente vulnerables a las bajas temperaturas, por lo tanto son más proclives a contraer enfermedades, sobre todo si están a diario en contacto con otros niños. Su sistema inmunológico no es aún maduro como el de los adultos y poseen menor capacidad defensiva frente a las agresiones externas como el viento, el frío y la lluvia.

 

BRONQUITIS

La bronquitis, una inflamación de los bronquios, suele ser causada por virus y puede durar entre 5 y 10 días.

Los síntomas son: tos seca e irritativa, que en unos días pasa a productiva (es decir, el niño mueve flemas con la tos), ruidos respiratorios, fiebre moderada y dificultad respiratoria en general poco llamativa.

La mayor parte de los niños presenta un cuadro de catarro de vías altas los días previos al inicio de la bronquitis
QUE PUEDEN HACER LOS PADRES: deben mantener hidratado al niño, evitar el frío y tratar la fiebre. Además, ayuda al niño con mucha tos dormir con la cabecera algo más elevada que los pies de la cama.

 

BRONQUIOLITIS

Es una inflamación de los bronquiolos y es muy frecuente en bebés menores de un año. Es provocada por un virus y se manifiesta con insuficiencia respiratoria progresiva con disminución de la entrada de aire a los pulmones, incremento del esfuerzo respiratorio del niño, y la consiguiente falta de oxígeno, por lo que debe ser tratada adecuadamente

Suelen comenzar como un resfriado común pero que no mejora ante el tratamiento habitual y deriva en forma más o menos brusca en un cuadro de tos improductiva, ruidos respiratorios, rechazo de la alimentación, vómitos y letargo. El síntoma más típico es que las costillas se marcan perfectamente al respirar debido al esfuerzo que hace al inspirar.

Al ser un cuadro vírico, los antibióticos no están indicados y suele tratarse con medicación broncodilatadora, aunque debe ser diagnosticado por el pediatra que debe decidir el tratamiento más adecuado.

 

ANGINAS Y FARINGITIS

La faringitis es la inflamación de la mucosa de la faringe y provoca, generalmente, dolor de garganta, irritación y fiebre, además de hinchazón de las amígdalas.
En la mayoría de los casos, el responsable de la infección es un virus aunque también puede deberse a causas bacterianas.

Los síntomas son dolor de garganta, fiebre, dolor de cabeza y ganglios linfáticos, y en el caso de la faringitis viral puede haber moqueo y secreción posnasal.

 

GRIPE

La gripe es una infección vírica que afecta principalmente a las vías respiratorias y se contagia fácilmente.

Los síntomas son fiebre alta, dolor de cabeza, tos y mocos, malestar general, dolor muscular y a veces también dolor abdominal acompañado o no de vómitos. Es frecuente en los niños, que haya pérdida de apetito e irritabilidad.

Al ser un virus, la gripe no tiene tratamiento pero si se pueden tratar los síntomas para que el niño se encuentre mejor y en ningún caso se deben administrar antibióticos.

Los síntomas de la gripe suelen desaparecer a la semana, aunque la tos y los mocos pueden persistir durante quince días.

 

CATÁRROS

Son muy frecuentes en los niños menores de 3-4 años, sobre todo cuando empiezan a ir a la guardería y a relacionarse con otros niños. Un catarro es un episodio de aumento de mucosidad y tos producido por la inflamación de la mucosa respiratoria y suele ir acompañado de fiebres.

Los agentes causantes son los virus y en general son procesos que curan solos en pocos días, aunque a veces quede una tos persistente durante 1 ó 2 semanas.

Se debe llevar al niño al pediatra si presenta fiebre alta (por encima de los 38-39º), si dura más de 3 días o si el niño presenta algún signo de dificultad respiratoria.
A medida que el niño crece, su organismo se fortalece y desarrolla anticuerpos, de forma que cada vez los catarros son menos frecuentes.

 

TOS

La tos es otro de los síntomas más comunes durante las estaciones frías y junto a la fiebre uno de los principales motivos de consulta al médico.

La tos es también un mecanismo de defensa del organismo ante agresiones externas y aunque existen multitud de medicamentos antitusivos solamente están indicados en casos muy concretos.

Existen varios tipos de tos tales como bronquial, convulsiva, crónica, seca, blanda, nerviosa, perruna o sibilante, y cada una requiere un tratamiento diferente, por lo que es el pediatra quien debe evaluar al niño y decidir la medicación.

 

FIEBRE

Aunque no es ninguna enfermedad sino un síntoma, se ha convertido en la causa más frecuente de consulta al pediatra y el primer motivo de llevar al niño a urgencias.

El aumento de la temperatura corporal normalmente es producido por una enfermedad infecciosa y es importante que los padres sepan que es una respuesta del organismo para hacer frente a las infecciones y como tal es beneficiosa para el niño.

Los pediatras recomiendan esperar, unas 24 horas, antes de llevar al niño al médico ya que la fiebre es un síntoma precoz de la infección y si todavía la enfermedad no ha evolucionado el médico no sabrá encontrar la causa.

En la mayoría de los casos si la fiebre no es muy alta, no hay que preocuparse, y menos aún si el niño se encuentra bien. Simplemente hay que dejar que la situación evolucione y que su propio cuerpo reaccione.

QUÉ DEBEN HACER LOS PADRES: dar al niño abundante líquido, dejarle comer lo que le desee, sin forzarle, y no obligarlo a estar en cama si se encuentra bien a pesar de la fiebre.
Es importante consultar con el médico si el niño es menor de 3 meses; lleva más de 4 días con fiebre; tiene más de 40 grados; presenta excesiva somnolencia o no quiere jugar ni hablar o; si sufre dolor excesivo de cabeza o dolor de nuca.

28- Junio- Hablemos de Enfermedades respiratorias en niños

 

Fuente: http://www.padresonones.es/