Mitos y verdades de la lactancia

Mitos y verdades de la lactancia

La leche debe ser la alimentación exclusiva del bebe – Verdad

Las sociedades pediátricas en la Argentina y la OMS, recomiendan la lactancia materna exclusiva durante los 6 primeros meses de vida y como alimentación complementaria a partir de los 6 meses hasta por 2 años. En este período el bebé genera su sistema inmunológico y también, desde lo emocional y vincular, nuevos recursos que favorecen su desarrollo.

 

A los bebés hay que darles el pecho a libre demanda, cada vez que lo pidan – Verdad

Esto es importante, sobre todo en los recién nacidos. La cantidad de leche que produce una madre llega a su punto óptimo cuando se amamanta al niño tantas veces como lo necesite.

La glándula mamaria tiene un “ajuste automático a la demanda”. Aquellas mujeres que tienen una lactancia activa generan este producto de forma indefinida.

 

Siempre hay que darle al bebé ambos pechos en cada toma – Mito

Es mucho más importante dejar que el niño termine de tomar del primer lado antes de ofrecer el segundo, aunque esto signifique que rechace el segundo pecho. La última leche (que contiene más calorías) se obtiene gradualmente a medida que se va vaciando el pecho y algunos niños, si se les cambia de lado de forma prematura, se llenarán de la leche primera, más baja en calorías, en vez de obtener el equilibrio natural entre la primera y la segunda. Como resultado, el bebé no quedará safisfecho y podría no ganar peso en forma adecuada. Durante las primeras semanas, sí conviene ofrecer ambos pechos en cada toma para ayudar a establecer el suministro de leche.

 

Después del año, la composición de la leche materna cambia y ya no es tan buen alimento para el bebe – Mito

La OMS destaca que la lactancia materna debe comenzar dentro de la primera hora de vida del niño y realizarse en forma exclusiva hasta los 6 meses. Si bien una vez cumplido ese tiempo se deben introducir otros alimentos, sin embargo es beneficioso complementarlos con el pecho hasta los 2 años de edad.

 

Cuando no se puede amamantar, las fórmulas infantiles son la mejor alternativa a la leche de pecho – Verdad

Si bien por sus beneficios nutricionales, inmunológicos y para el desarrollo infantil, nada puede superar a las cualidades protectoras de la leche materna, en los casos en los que la lactancia materna no es posible o por algún motivo resulta insuficiente, lo ideal es suplantarla o suplementarla con las llamadas fórmulas infantiles, que contienen las vitaminas, minerales, ácidos grasos esenciales, nucleótidos, probióticos y prebióticos adecuados para el crecimiento y desarrollo del bebé. Además, están diseñadas para cada etapa y niño en particular.

 

Las mujeres con pechos pequeños no pueden amamantar o tienen menos leche – Mito

El tamaño de los pechos no influye en la lactancia. Todas las mujeres producen leche de buena calidad y en cantidad suficiente porque la lactancia es un proceso regido por la ley de la oferta y la demanda: cuanto más se lo amamante, más leche se producirá.

 

Amamantar brinda ventajas a la mamá tras el parto – Verdad

El acto de amamantar forja el vínculo entre la madre y el bebé gracias al contacto que implica este acto. A su vez, la lactancia conlleva ventajas para la salud de la mujer, ya que ayuda a reducir la hemorragia posparto y reduce el riesgo de padecer ciertas enfermedades como el cáncer de mama, útero y ovario.

 

El bebé debe tomar leche en una correcta posición – Verdad

Es aconsejable que se les enseñe a las madres cómo se debe dar de mamar al niño y cómo mantener la lactancia. En cuanto a las posturas no hay una ideal, lo mejor es ir rotando. Aunque sí es recomendable mejorar la postura, la mamá tiene que estar bien sentada y usar almohadones para estar cómoda, los lugares tranquilos son ideales para que esté relajada y pueda amamantar sin sentirse incomoda. Los almohadones para amamantar pueden ayudar a posicionar al bebé en el pecho.

 

Amamantar causa dolor – Mito

Cuando el bebé está bien prendido no debería sentirse dolor, y si él mismo queda satisfecho con cada toma quiere decir que está prendiendo bien. Otra manera de darse cuenta es el pezón, si éste no se lastima ni queda deformado cuando se quita al bebe, quiere decir que el amamantamiento es correcto”.

 

La lactancia materna, clave para prevenir enfermedades respiratorias – Verdad

La leche humana contiene propiedades inmunológicas que ayudan a reducir el riesgo de enfermar y sufrir complicaciones por Virus Sincicial Respiratorio (VSR), principal agente de contagio en menores de dos años. En los casos de niños nacidos por parto prematuro y en condiciones de alto riesgo, está comprobado, también, que la lactancia materna les posibilita salir con mayor facilidad de su estado crítico, superar la inmadurez general con la que nacieron y crecer en buenas condiciones.

 

Hay que espaciar al menos tres horas cada toma para darle tiempo al pecho a que “se recargue” – Mito

El cuerpo de una madre lactante siempre está produciendo leche. Sus senos funcionan, en parte, como “depósitos de reserva”, algunos con mayor capacidad que otros. Cuanto más vacío esté el pecho, más rápido trabajará el cuerpo para reabastecerlo. Cuanto más lleno esté, más lenta será la producción de leche. Si una madre espera sistemáticamente a que se le “llenen” los pechos antes de amamantar, su cuerpo puede recibir el mensaje de que está produciendo demasiada leche y, por tanto, reducir la producción.

Lactancia

 

Fuente: Diario La Nación