Semana del Prematuro: Cuidados de enfermería

Semana del Prematuro: Cuidados de enfermería

El recién nacido prematuro es un paciente que requiere cuidados especializados, porque el nacimiento antes de tiempo lo encuentra en pleno proceso de desarrollo de sus sistemas. Esa inmadurez hace que necesite de apoyo y cuidado para vivir, crecer y madurar. Es extremadamente vulnerable, por lo que necesita una atención de alta calidad, con cuidados de enfermería minuciosos y detallistas basados en la mejor evidencia científica disponible.

La atención médica y de enfermería que reciba cada bebé es diferente según el momento de la internación.

 

Cuidados prenatales

Para la salud y el bienestar de todos los bebés es muy importante quelos cuidados comiencen en el período prenatal para poder detectar factoresde riesgo y ofrecer oportunamente a la familia educación para la salud.

En muchos de los consultorios de seguimiento del embarazo de alto riesgo serealizan controles a la embarazada según los siguientes objetivos:

  • Brindar educación para la salud y la crianza a la madre y a la familia.
  • Prevenir, diagnosticar y tratar las complicaciones del embarazo.
  • Vigilar la vitalidad y el crecimiento del feto.
  • Detectar y tratar enfermedades maternas clínicas.
  • Aliviar molestias y síntomas menores asociados al embarazo.
  • Preparar a la embarazada física y psíquicamente para el nacimiento.

Si la orientación y la preparación de la madre en relación con la lactancia no se inició durante los controles prenatales, debe comenzar durante la internación obstétrica. Esto facilitará la disponibilidad de leche materna para el prematuro desde los primeros días de vida.

El uso de corticoides en la mujer embarazada con sospecha de parto prematuro ayuda a que los pulmones del bebé maduren y mejora los resultados posnatales. Está ampliamente demostrado que reduce el riesgo de complicaciones relacionadas, como el síndrome de dificultad respiratoria, la hemorragia intraventriculary aun la muerte perinatal. Es una medicación accesible y disponible en todas las instituciones. Todo el equipo de salud debe estar pendiente para que se cumplan la indicación y la administración.

 

Cuidados en la Sala de Partos

Los cuidados administrados al recién nacido en la Sala de Partos resultan de capital importancia, porque determinan buena parte de la evolución posterior.

 

La admisión en el Servicio de Neonatología

El ingreso a la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales es un momento de estrés para el recién nacido, para la familia y para el equipo de salud. Ya sea que llegue desde la Sala de Partos de la misma institución o por un traslado desde otro establecimiento, los primeros cuidados deben ser rápidos y

efectivos para que alcance su estabilización lo antes posible.

Ambos padres deben tener permitido el ingreso apenas termina la admisión. Ver al bebé inmediatamente calma la angustia causada por el nacimiento prematuro.

Es el momento de entusiasmar y alentar a los papás para que permanezcan con su hijo o hija todo el tiempo posible, explicándoles que pueden tocarlo, que tendrán contacto “piel a piel” apenas sea posible. También éste es el momento de iniciar la educación para la lactancia.

 

Cuidados en Terapia Intensiva

Un prematuro en Terapia Intensiva recibe los siguientes cuidados:

  • Cuidado respiratorio: puede requerir asistencia respiratoria mecánica mediante

un tubo conectado a un respirador.

  • Se monitorizará en forma permanente los niveles de oxígeno.
  • Control de los signos vitales: la valoración clínica es una de las habilidades más valiosas de los enfermeros que cuidan recién nacidos prematuros.
  • Regulación de la temperatura: la colocación del recién nacido prematuro en incubadora, y en muchos casos con la incorporación de humedad en un porcentaje indicado por el médico, es uno de los métodos utilizados para mantenerlo en un ambiente térmico adecuado durante los primeras días de vida.
  • Cuidado de la piel: procurar la integridad de la piel en un bebé prematuro es vital para prevenir infecciones y mantener la temperatura corporal, especialmente en los nacidos con menor edad gestacional.
  • Cuidado nutricional: los prematuros pueden recibir alimentación a través de un acceso venoso o través de una sonda, según decisión médica, implementada por el personal de enfermería. Con el tiempo, el bebé irá madurando y comenzará a alimentarse por succión, primero en forma parcial y luego en forma completa.
  • Prevención de infecciones: se pone el máximo esfuerzo en la prevención de infecciones, para ello resultan cruciales tanto los cuidados de asepsia y antisepsia, como la promoción de la lactancia materna, única capaz de transmitirle al bebé los anticuerpos que necesita.
  • Administración de medicación: los recién nacidos prematuros son una población especialmente vulnerable, que requiere sistemas de seguridad adicionales en la aplicación de medicación además del monitoreo permanente de cualquier efecto adverso.

 

Cuidado centrado en el neurodesarrollo.

El sistema nervioso del bebé prematuro también está inmaduro y necesita diversos cuidados hasta que pueda cumplir su función en forma autónoma y completa.

Cuando un bebé está estresado se agita, se mueve mucho, llora, no descansa en forma adecuada y puede tener aumento de la frecuencia cardíaca y de requerimiento de oxígeno. En cambio, cuando está calmado u organizado, duerme en forma adecuada, con una postura relajada en flexión (con ayuda de elementos de contención) y sus controles vitales están dentro de lo esperado. Cuanto más tiempo descanse sin estrés, mejor conservará su energía para poder aumentar de peso y permanecer estable.

 

Cuidado centrado en la familia

En la campaña “Semana del Prematuro” del 2011 se trató el derecho 9, que enuncia que el recién nacido prematuro tiene derecho a estar acompañado por su familia todo el tiempo.

Se debe dar prioridad a este acompañamiento, pues habilita las funciones de la familia, fuertemente protectoras para la calidad de vida de los bebés. La presencia de la familia es vital para el prematuro porque le brinda:

  • Sostén y apego.
  • Desarrollo y crecimiento.
  • Lactancia materna.
  • Humanización del cuidado.

En la actualidad, el cuidado centrado en la familia no puede estar en discusión y es una práctica que debe ser implementada con urgencia en aquellos servicios que todavía restringen el ingreso de los padres o no tienen como marco de acción esta filosofía de cuidado.

Todo profesional médico o de enfermería, independientemente del nivel de experiencia que tenga, debe sentir la presencia de los padres como un apoyo para el adecuado control de los pacientes. En todo momento debe actuar con la convicción de que este cuidado beneficia al recién nacido, a los padres y al equipo de salud.