Semana del Prematuro: Después de la terapia intensiva, cuidados de terapia intermedia.

Semana del Prematuro: Después de la terapia intensiva, cuidados de terapia intermedia.

A medida que los días pasan, el riesgo desciende y el bebé irá necesitando menos tratamientos y cuidados complejos. En algunos establecimientos se los traslada entonces a otro sector dentro del Servicio de Neonatología: la Terapia Intermedia.

 

Es importante advertir a los padres a cerca de esta posibilidad. Si se puede programar, es mejor avisarles unos días antes de que suceda. Si esto no fuera posible, al menos llamarlos por teléfono para anticipar a los padres la situación antes de que ingresen a la unidad, para evitarles la angustia de llegar y no encontrar a su bebé en el lugar en que lo dejaron.

En esta etapa, el cuidado de enfermería se centra en otros aspectos, menos complejos que en la terapia intensiva, pero de suma importancia. Aquí son esenciales el acompañamiento a los padres para que adquieran autonomía en el cuidado de su hijo, el aspecto nutricional (sobre todo la transición de la alimentación por sonda a la succión) y el modo en que evoluciona el recién nacido desde el punto de vista del neurodesarrollo, para acompañarlo con cambios en el posicionamiento, la estimulación y la interacción durante los períodos en que está despierto.

En el momento en que se realiza la transición de la alimentación por sonda a succión, pueden aparecer en los padres dudas sobre los cuidados de rutina, tanto en la unidad como cuando vuelvan con el bebé a su casa. Los médicos y los enfermeros deben dar respuesta a estas inquietudes.

Los aspectos más destacados del cuidado de enfermería en esta etapa son:alimentación, valoración del crecimiento, control de la temperatura, valoración de cualquier signo de alarma, monitorización clínica y acompañamiento de los padres para que adquieran autonomía en el cuidado de su hijo.

 

Ya falta poco para el alta

En la etapa final de la internación, el recién nacido prematuro deberá ser competente en la termorregulación, estará estable desde el punto de vista respiratorio y circulatorio, con buena ganancia de peso y alimentándose por succión.

El alta hospitalaria de un prematuro debe ser un hecho planificado. Es aquí donde el personal de enfermería evalúa detenidamente en qué condiciones se encuentran, tanto los recién nacidos como sus familias para poder llevarlo a casa. Es importante que los padres estén seguros y confiados encada cuidado que precise su hijo; esto incluye también la administración de medicación, en el caso de que el bebé lo necesite.

Es preciso asegurarse de que los padres sean capaces de reconocer los signos y los síntomas de enfermedad y de responder de forma apropiada en situaciones de emergencia; para ello, antes del alta, deberán realizar el curso de reanimación cardiopulmonar neonatal destinado a padres.

Esta etapa incluye la educación que tanto el personal de enfermería como los médicos neonatólogos ofrecen a la familia sobre estrategias para prevenir infecciones en el hogar (lavado de manos, condiciones de las salidas y el contacto con otras personas, etc.), la importancia de los ambientes libres de humo, el sueño seguro y la forma correcta de transportar a los bebés en los vehículos.

Es también la enfermera o el enfermero del consultorio de seguimiento quien establece contacto con la familia y junto con los enfermeros del Servicio de Neonatología responderán a todas las dudas de los padres y se programa así la primera visita de control posterior al alta.

 

Seguimiento del recién nacido de alto riesgo

Los recién nacidos prematuros deben acceder, luego del alta, a programas para el seguimiento integral del crecimiento, desarrollo y monitoreo de su salud.

Este requisito se explicita en el número 7 del Decálogo de Derechos del Prematuro, que fue el lema de la campaña del año 2012.

En los consultorios de seguimiento de prematuros de alto riesgo, los profesionales que conforman el equipo de atención darán respuesta a cualquier complicación resultante de la prematurez, ya sea sensorial, de neurodesarrollo, de crecimiento o respiratoria. Es aquí donde también se completan los controles que corresponden a cualquier niño sano y se derivan las interconsultas con los diferentes especialistas.

El seguimiento de los prematuros de alto riesgo debe ser realizado por un equipo interdisciplinario vinculado a la maternidad donde nació el bebé o a un hospital pediátrico de alta complejidad, en constante comunicación y acuerdo con los profesionales y auxiliares de salud de la comunidad donde vive cada niño o niña.

Los equipos de los programas de seguimiento están conformados por un grupo básico de pediatras de cabecera, enfermeros, psicólogos y trabajadores sociales, con acceso facilitado a distintas consultas con especialistas en distintas áreas, como por ejemplo neurólogos, especialistas en desarrollo infantil, neumonólogos, fonoaudiólogos, kinesiólogos y oftalmólogos.

La enfermera o el enfermero de seguimiento debe conocer la historia delos pacientes, realizar la antropometría, promover la lactancia materna, participaren los programas de educación para los padres y ocuparse de la coordinación de los diferentes controles. Realiza también la vigilancia o la aplicación de vacunas, la entrega de insumos especiales o de fórmulas alimentarias y asesora en preparación de alimentos y procedimientos cuando existe alguna duda. Asimismo, si la consulta se debe a alguna enfermedad infecciosa, tomará muestras de laboratorio según la indicación médica.

Como ya se mencionó, el trabajo debe comenzar antes del alta, con la visita de la enfermera o el enfermero a la familia. Es importante prestar especial atención a las necesidades de capacitación de la madre o el cuidador para las actividades que, luego del alta, deberán realizar en forma autónoma y segura en el hogar (como es el caso de la colocación de sondas, el cuidado de ostomías o la aspiración de secreciones).

En esta etapa, también se realizarán otros estudios como la pesquisa metabólica,obtenida a través de una muestra de sangre por punción de talón; la valoración de su capacidad auditiva y el resto de los controles oftalmológicos.El papel del personal de enfermería en el consultorio de seguimiento de alto riesgo resulta central, comprende múltiples funciones, y en muchos casos,incluye la coordinación de la atención e interconsultas. Es clave también para evitar la deserción y al momento de brindar pautas de crianza conociendo al recién nacido, sus padres y su situación social.