Semana del Prematuro: El rol de los profesionales de enfermería

Semana del Prematuro: El rol de los profesionales de enfermería

La atención del recién nacido prematuro representa un enorme desafío para el equipo de salud en su totalidad. Son los enfermeros y las enfermeras quienes pasan la mayoría del tiempo al cuidado del paciente, y está ampliamente reconocido en la literatura científica que tanto la calidad de los cuidados que el equipo de enfermería otorga como su grado de especialización son pilares fundamentales para lograr buenos resultados.

 

Un parto se considera “a término” cuando se produce entre las 37 y las 41 semanas de gestación; por otra parte, se denomina “pretérmino” al parto que se desencadena entre las 23 y 36 semanas de embarazo. Cuanto más temprano se produzca el nacimiento, menos preparado estará el bebé para adaptarse a la vida fuera del útero, por lo que necesitará de mayores cuidados en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales.

Las maternidades con mayor cantidad de nacimientos suelen estar mejor capacitadas para la atención de los pacientes prematuros, ya que cuantos más bebés nacen o se reciben en la institución, mayor es la experiencia de los profesionales del equipo de salud para resolver los problemas y prevenir los riesgos.

El Ministerio de Salud de la Nación recomienda que los embarazos de riesgo sean derivados a las instituciones con más experiencia por la cantidad de partos de riesgo que atienden, dotadas de todas las condiciones esenciales para la atención del binomio madre-hijo, seguras y centradas en la familia.

Esto garantiza un cuidado seguro y de calidad del bebé prematuro para lograr su recuperación adecuada con las mínimas secuelas posibles. En este tipo de instituciones, el Servicio de Neonatología cuenta con la infraestructura necesaria, que incluye recursos como: los profesionales capacitados, el espacio físico, el equipamiento y los insumos que son necesarios para una atención adecuada.

Por otra parte, algunos centros de alta complejidad cuentan con residencias para madres, donde se les permite a las embarazadas con amenaza de parto prematuro permanecer hasta el momento del nacimiento y durante toda la internación de su hijo. El equipo de salud de las unidades de Neonatología está compuesto por profesionales de distintas disciplinas que trabajan en colaboración para brindar los cuidados que necesita el prematuro hasta que pueda establecer sus funciones en forma autónoma: respirar, alimentarse, regular su temperatura, entre otros. También acompaña a la familia brindándole contención e incluyéndola en los cuidados que puedan realizar y en los cuales son irremplazables.

 

El rol de los profesionales de enfermería en los servicios de Neonatología.

Dentro de este equipo interdisciplinario, el personal de enfermería desempeña un papel clave para el cuidado de los recién nacidos internados en el Servicio de Neonatología, ya que lleva adelante la vigilancia permanente de todos los aspectos inherentes a su atención. Su trabajo está orientado a satisfacer las necesidades fisiológicas y de protección del neurodesarrollo del bebé, y a la contención y acompañamiento de su familia, favoreciendo el vínculo madre/padre-hijo/hija dentro de un marco de seguridad y calidad en la atención.

La carrera de enfermería se estudia por un período de 3 a 5 años -según el título a obtener- y admite formación de posgrado. La enfermería neonatal es una especialidad dentro de enfermería.

A esta formación se suma la experiencia, un componente de mucha importancia en el que, como sucede en todas las actividades profesionales, el camino recorrido completa la formación teórica. Los servicios de Neonatología suelen incluir en su equipo a enfermero/as de todas las etapas de la carrera: expertos, profesionales de reciente ingreso o personal en formación.

La presencia de profesionales enfermero/as dentro de la UCIN es permanente durante las 24 horas del día, todos los días de la semana.

Algunas de las tareas que realiza una enfermera o un enfermero se cumplen en forma independiente (vigilancia, prevención de riesgo, cuidado del desarrollo, cuidado de la familia), mientras que otras se llevan a cabo en colaboración con los médicos u otros profesionales del equipo. Todas ellas conforman

la atención integral u holística, definida como aquella que aborda al recién nacido y su familia como parte de un todo, con sus componentes físicos, biológicos, psíquicos y sociales.

Este enfoque permite elaborar planes terapéuticos adecuados según las necesidades de cada recién nacido, fortalecer los conocimientos y mejorar la confianza de la familia (sobre todo de la madre) antes del alta.

Para lograr estos objetivos, se debe permitir el ingreso irrestricto de la familia al recinto de la UCIN, pues el conocimiento del otro y la confianza mutua se generan a partir de la permanencia y la cercanía. Esto ayudará a que la madre, el padre y otros familiares cercanos conozcan mejor al bebé y puedan detectar factores de riesgo y signos de alarma de manera anticipada.

El área de enfermería llega a conocer muy bien al bebé y a su familia, y su presencia es indispensable en todos los momentos desde el nacimiento hasta el alta. Sus actividades abarcan un abanico muy amplio y no se limitan solamente a tareas técnicas, sino que incluyen funciones de educación, facilitamientoy coordinación de la atención de los pacientes, así como de gestión de las Unidades de Neonatología.

Conmemorar este año el derecho de los niños prematuros a recibir cuidados profesionales de enfermería de calidad no sólo honra a los grandes luchadores que son las familias y sus hijos prematuros, sino también a todos los enfermeros y las enfermeras que a lo largo y ancho de la Argentina logran, en el contexto que a cada uno le toca, los mejores resultados, entendiendo que pocas profesiones tienen el privilegio de influir tan positivamente como ellos en el inicio de la vida de los recién nacidos.