Sobreexposición a las pantallas: los riesgos para la salud de los niños

Sobreexposición a las pantallas: los riesgos para la salud de los niños

La gran cantidad de horas diarias que los niños pasan frente a la televisión, tablets, computadoras, smartphones, videoconsolas y cuanta tecnología encuentran al alcance de su mano, genera mucha preocupación debido a los múltiples daños que pueden ocasionar en su salud física, psíquica e, incluso, en sus relaciones sociales.

 

Para lograr el crecimiento sano y el desarrollo adecuado de las destrezas sociales, emocionales y cognoscitivas, los bebés y los menores de 5 años tienen la necesidad imperiosa de interactuar con sus padres y demás cuidadores importantes.

El límite de tiempo recomendado frente a una pantalla para niños de más de dos años es de 1 a 2 horas al día. Los niños menores de dos años no deben pasar ningún tiempo frente a una pantalla.

Las computadoras pueden ayudar a los niños con sus tareas escolares, pero navegar en Internet, pasar demasiado tiempo en Facebook o mirar videos en se considera tiempo de pantalla malsano.

La sobreexposición se asocia a incrementos en los problemas de atención, que se hace más evidente cuanto más prolongado es el uso de los aparatos.

También hace que los niños tengan mayor riesgo de desarrollar sedentarismo, que ayudado por el consumo de alimentos perjudiciales, desencadenan la aparición de sobrepeso y obesidad.

Muchas horas frente a una pantalla puede generar dolores de cabeza frecuentes, principalmente cuando los niños no tienen corregidos defectos en la agudeza visual.

La visión es el sentido que permite acumular conocimiento más fácilmente y, por lo general, todos los contenidos educativos están diseñados a partir de esta premisa. Si existen tareas que requieran el uso de la computadora deben descansar luego de cada hora de uso. También es importante la distancia que se mantenga respecto de estas pantallas: en el caso de la TV, la distancia prudencial es de 2 metros. En cuanto a computadoras, celulares, tablets y otros dispositivos móviles, lo ideal es mantener una distancia de al menos 60 centímetros. Conservar la humedad ocular de los ojos es muy importante. Esto se logra mediante el pestañeo forzado -especialmente cuando permanecen mucho tiempo frente a la computadora, donde no hay agentes externos que lo provoquen- o mediante el uso de lágrimas artificiales.

Los niños menores de diez años deben integrarse entre sus pares, jugar entre ellos, utilizar el lenguaje correcto. Todo esto se altera si su forma de vincularse es a través de una computadora o de redes sociales y esto tiene implicancias tanto a nivel intelectual, como en su desarrollo a nivel emocional. El chico se aísla, reduce su expresión, altera su lenguaje, incluso descuida su aspecto físico, ya que nadie lo ve frente a una máquina.

 

La sobreexposición genera trastornos en el sueño (alteraciones en el ciclo circadiano, insomnio e hipersomnia, entre otras). Al dormir con los celulares encendidos, los sensores fisiológicos captan las señales emitidas, provocando confusión ya que no reconocen qué momento del día es alterando el ciclo circadiano.

Otro aspecto de consideración es el que tiene que ver con problemas derivados del contenido de videojuegos, cuando son agresivos o tienen connotaciones de tipo sexista o racista.

Estar demasiado tiempo frente a una pantalla aumenta el riesgo de padecer tendinitis flexora en muñeca y dedo pulgar, dolor de espalda, dolor cervical, entre otras patologías.

Los momentos ociosos deben ser reemplazados por libros, salidas en familia, deportes, o cualquier actividad que no esté ligada a la tecnología propiamente dicha.

 

Sugerencias paradisminuir el tiempo de pantalla.

  • Retire la televisión o la computadora de la alcoba de su hijo.
  • No permita ver televisión durante las comidas o cuando hacen tareas.
  • No permita que su hijo coma mientras ve televisión o usa la computadora.
  • No deje la televisión encendida como ruido de fondo.
  • Decida qué programas mirar por adelantado y apague el televisor cuando los programas hayan terminado.
  • Sugiera otras actividades, como un juego familiar de tablero, un rompecabezas o salir a dar una caminata.
  • Lleve un registro de cuánto tiempo se pasa frente a una pantalla. Trate de pasar la misma cantidad de tiempo estando activo.
  • Sea un buen modelo como padre. Disminuya su propio tiempo frente a la pantalla a 2 horas por día.
  • Si es difícil no tener el televisor encendido, ensaye usando la función para dormir de manera que se apague automáticamente.
  • Rete a su familia a pasar una semana sin mirar la televisión o realizar otra actividad de tiempo de pantalla. Encuentre actividades para hacer con su tiempo que lo lleven a moverse y quemar energía.

 

Fuente: Medlineplus / Infobae