10 consejos para ayudar a su hijo en la escuela primaria

10 consejos para ayudar a su hijo en la escuela primaria

El consejo y el apoyo de los padres son cruciales para el éxito académico de los niños.

A continuación presentamos una lista de 10 consejos que los padres podrán usar para ayudar a sus hijos a lograr el éxito en la escuela.

 

  1. Asista al día de “Regreso a clases” y a las reuniones con los maestros

A los niños les va mejor en la escuela cuando los padres están involucrados en sus vidas académicas. Asistir al día de “Regreso a clases” al comienzo del año escolar es la mejor manera de conocer a los maestros de su hijo y saber lo que ellos esperan de él.

Otra manera de estar informado es asistiendo a las reuniones con los maestros. Por lo general, ocurren una o dos veces al año y coinciden con el período de entrega de boletines de calificaciones. Las reuniones con los maestros son el momento perfecto para continuar hablando de su hijo con el maestro, y para conversar acerca de las estrategias que pueden ayudar a su hijo a lograr el éxito académico. Las reuniones con el maestro también permiten que su hijo sepa que lo que ocurre en la escuela se comentará en la casa.

Tenga en cuenta que puede solicitar reuniones con los maestros, los directores, los consejeros u otro personal de la escuela en cualquier momento durante el año escolar.

 

  1. Visite la escuela y su sitio en la Internet

Tener conocimiento del edificio de la escuela y sus alrededores puede ayudarlo a comunicarse con su hijo cuando él le hable de la escuela. Es útil saber dónde está la dirección, el gimnasio, el auditorio, etc.

En el sitio web de la escuela, es posible encontrar información sobre su historia, el calendario escolar, la información de contacto del personal de la escuela, los eventos futuros como viajes, etc.

 

  1. Apoye las expectativas con respecto a la tarea

La tarea en la escuela primaria refuerza y amplía lo que se ha aprendido en la clase y ayuda a los niños a practicar hábitos de estudio importantes. También los ayuda a ser responsables y a formar una ética de trabajo que los beneficiará más allá de la escuela.

Debe asegurarse de que se su hijo sepa que para usted la tarea es una prioridad. Además, debe crear un entorno de estudio efectivo. Escoja un lugar con buena iluminación y sin ruidos, y provea los suministros necesarios. Evite las distracciones (como el sonido de fondo de una TV) y establezca un tiempo de inicio y finalización de las tareas.

Mientras su hijo hace la tarea, esté cerca para ayudarlo a interpretar las instrucciones de las tareas, ofrecer consejos, responder preguntas y revisar el trabajo terminado. Pero no le proporcione las respuestas correctas ni haga la tarea por él. El niño tiene que aprender de sus errores. Esto es parte del proceso; no le quite este privilegio.

 

  1. Envíe a su hijo a la escuela preparado para aprender

Un desayuno nutritivo provee al niño de la energía necesaria para comenzar su día. En general, los niños que desayunan tienen más energía y les va mejor en la escuela.

Usted puede ayudar a su hijo con la concentración, la atención y la memoria proporcionándole un desayuno rico en fibra y proteína pero con bajo contenido de azúcar. Si algunos días su hijo no tiene tiempo de desayunar, envíelo a la escuela con alguna fruta, frutos secos o yogurt.

Los niños también necesitan dormir una cierta cantidad de horas para poder prestar atención durante el día y aprender. La mayoría de los niños en edad escolar necesitan entre 8 y 10 horas de sueño durante la noche. A esta edad, es posible que, por una variedad de razones, los niños comiencen a tener dificultades para irse a dormir. La tarea, los deportes, las actividades después de la escuela, la TV, las computadoras y los videojuegos, como también los agitados horarios familiares, pueden influir en las pocas horas de sueño de los niños.

La falta de sueño puede causar irritabilidad y hasta un comportamiento hiperactivo y hacer difícil que el niño pueda atender en clase. Es importante tener una rutina diaria para ir a dormir, especialmente durante la semana. Asegúrese de que su hijo tenga algo de tiempo para relajarse antes de apagar las luces para irse a dormir y limite los pasatiempos que puedan estimularlo, como la TV, los videojuegos y la Internet.

 

  1. Enséñele a su hijo a ser organizado

Cuando los niños son organizados, pueden concentrarse rápidamente en lo que tienen que hacer en vez de perder tiempo buscando cosas y distrayéndose.

Cada noche, revise la libreta donde se anotan las tareas y la carpeta para familiarizarse con lo que su hijo tiene que hacer y para asegurarse de que no se atrasa.

Pídale a su hijo que tenga el escritorio de la escuela ordenado, de manera que los papeles que debe llevar a la casa no se pierdan. Enséñele a su hijo a usar un calendario para organizarse.

Nadie nace con una gran capacidad de organización; todos debemos aprender y practicar.

 

  1. Enséñele a su hijo a estudiar

Estudiar para una prueba puede ser atemorizante para los niños más pequeños, y muchos maestros suponen que los padres ayudan a sus hijos durante los años de la escuela primaria. Aprender hoy buenos hábitos de estudio favorecerá a su hijo durante toda su vida.

Asegúrese de saber cuándo su hijo tendrá exámenes, de manera que lo pueda ayudar con anticipación, en vez de a último momento, la noche anterior.

Ayude a su hijo a fragmentar las tareas en unidades más pequeñas, que se puedan manejar mejor, de manera que prepararse para un examen no se convierta en algo abrumador. Recuerde que hacer una pausa después de estudiar durante 45 minutos es importante. Esto ayuda a los niños a procesar y recordar información.

En general, si el estudio es una fuente de estrés para su hijo, hable de la situación con el maestro.

 

  1. Conozca cuáles son las políticas de disciplina

El código de conducta incluye las expectativas, y las consecuencias por no cumplir con las expectativas, con respecto al comportamiento del estudiante, los códigos de vestimenta, el uso de dispositivos electrónicos y el uso de un lenguaje adecuado.

Las políticas suelen incluir información sobre la asistencia, el vandalismo, las peleas, etc. Muchas escuelas tienen políticas específicas relacionadas con el acoso (bullying).

Es importante que su hijo sepa qué se espera de él en la escuela y que usted apoye las consecuencias que establece la escuela cuando las expectativas no se cumplen. Es más fácil para los estudiantes cuando las expectativas de la escuela y de la casa son las mismas, de manera que los niños sienten que ambos ambientes proveen seguridad y apoyo, y que ambos trabajan juntos como equipo.

 

  1. Involúcrese

Ya sea que su hijo acaba de comenzar el ciclo pre-escolar o está entrando en el último año de la escuela primaria, es importante que los padres se ofrezcan de voluntarios en la escuela. Es una manera excelente de mostrar que están interesados en la educación de su hijo.

A muchos niños les gusta ver a sus padres en la escuela o en los acontecimientos especiales escolares. Pero observe a su hijo para saber cuánta interacción es buena tanto para usted como para el niño. Si su hijo parece sentirse incómodo con su presencia en la escuela o en las actividades posteriores al horario escolar, considere ayudar sin ser visto. Aclárele a su hijo que usted no va a la escuela para espiarlo, sino que va para ayudar a la comunidad escolar.

 

  1. Tome en serio la asistencia

Los niños enfermos, con síntomas de enfermedad o que simplemente parecen no estar bien deben quedarse en casa.

El resto de los niños, deben llegar a la escuela a la hora correcta, ya que llegar tarde significa atrasarse con la tarea para el hogar y la clase, y esto puede generar estrés e interferir con el aprendizaje.

Si su hijo pierde muchas clases como consecuencia de enfermedades, asegúrese de hablar con el maestro para saber qué tareas su hijo debe completar.

A veces, los estudiantes desean quedarse en la casa porque tienen problemas con algunos compañeros de la escuela, los maestros, las tareas o las calificaciones. Esto puede provocar síntomas como dolor de cabeza y de estómago. Si cree que existe un problema en la escuela, hable con su hijo, y quizás con el maestro, para entender bien cuál es la causa de la ansiedad.

Además, trate de evitar que su hijo se vaya a dormir tarde, lo cual puede hacer que esté cansado al día siguiente o que llegue tarde a clase. Lo ideal es que tenga el mismo horario para ir a dormir todos los días.

 

  1. Reserve algo de tiempo para hablar de la escuela

Por lo general, es fácil hablar con los niños de la escuela primaria sobre lo que ocurre en la clase y las últimas noticias de la escuela. Además de saber que libros está leyendo y esté al tanto de lo que está haciendo en matemática interésese por las cosas simples.

Hágase de tiempo todos los días para hablar con su hijo, de manera que el niño sepa que usted le da importancia a lo que ocurre en la escuela. Cuando los niños saben que los padres están interesados en sus vidas académicas, tomarán en serio la escuela.

Es importante escuchar con atención y evitar hacer otras tareas mientras conversa con el niño. Los momentos ideales para hablar con su hijo, además de durante las comidas en familia, son los viajes en automóvil, mientras espera en fila a ser atendido en un negocio, etc.

 

Estos primeros años de escuela son un momento importante para que los padres se informen sobre la educación de sus hijos y la apoyen.

 

 

 

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