Familia y Equipo de Salud: pasos hacia una buena comunicación.

Familia y Equipo de Salud: pasos hacia una buena comunicación.

Los miembros del Equipo de Salud muestran respeto hacia la familia cuando…

  • Reconocen el lugar insustituible de la familia en la atención del recién nacido prematuro.
  • Conocen y aceptan las particularidades de cada familia (físicas, sociales, culturales y espirituales)
  • Conocen la Historia Clínica de cada paciente y sus datos más relevantes antes de interactuar -incluidos los progresos- para que la familia no tenga que responder varias veces lo mismo. Si otro profesional ya indagó al respecto, seguramente la información habrá sido asentada. Todos los datos deben ser registrados.
  • Se presentan a la familia con su nombre completo y su función dentro del Equipo de Salud.
  • Llaman por su nombre al recién nacido y a los miembros de la familia.
  • Se expresan con palabras simples, claras y comprensibles. No dan nada por sabido y se aseguran de que sus oyentes entienden lo que quieren explicar.
  • Los profesionales evitan saturar a la familia con información, estiman su interés y escuchan sus dudas.
  • Cumplen con lo anunciado, sabiendo que frases como “-Termino este procedimiento y les explico”, “-En cinco minutos hablo con ustedes” o “-Ahora les cuento” generan expectativa y ponen a la familia en tensión hacia la información prometida.
  • Explican en términos profesionales lo que es necesario hacer o dejar de hacer para cuidar al bebé, sin hacer críticas ni establecer comparaciones.
  • Ofrecen contacto con otros profesionales si fuera necesario (psicólogos, trabajadores sociales, servicios religiosos, etc.)

 

Los miembros del Equipo de Salud muestran empatía con la familia cuando…

  • Se ponen en el lugar de la familia, comprendiendo su estado emocional, la situación y el punto de vista de la otra persona.
  • Reconocen que el Servicio de Neonatología a menudo resulta poco apropiado para una comunicación eficaz, y buscan un sector y un momento adecuados para conversar.
  • Saben escuchar: demuestran su atención con lenguaje verbal y no verbal; no interrumpen; valoran y respetan los silencios y no buscan quedarse con la última palabra. Escuchar a los padres y darles tiempo es parte del cuidado que hay que brindar.
  • Son flexibles para organizar las intervenciones de modo que la familia pueda estar presente y participar.
  • Le preguntan a la madre puérpera por su estado de salud y si está cumpliendo con los controles post-parto.

 

Los miembros del Equipo de Salud favorecen la confianza de la familia cuando…

  • Se mantienen cercanos e interactúan permanentemente con la familia y están siempre dispuestos a escuchar una consulta
  • Respetan la privacidad, evitando comentar delante de otros padres cuestiones relacionadas con el paciente o la situación familiar.
  • Evitan transmitir sus impresiones personales, y mensajes impulsivos, superpuestos, contradictorios o reñidos con sus prácticas; evitan los recortes de la información y la anticipación innecesaria de situaciones.
  • Son cautelosos, se limitan a lo actual y ofrecen información amplia y generosa sobre todo cuanto compete a su rol.
  • Destacan y alientan las virtudes de otros profesionales del equipo, evitan  expresarse peyorativamente sobre ellos y crean en la familia sentimientos positivos hacia quienes tienen a su cargo la salud del bebé.
  • Muestran interés y compromiso activo: procuran participar del parte médico, de las reuniones del equipo interdisciplinario con la familia y de las reuniones grupales.
  • Son facilitadores: resuelven los conflictos a tiempo y disipan las dudas.