Estrés y prevención

Hay casos en los que es inevitable sufrir estrés, pero a pesar de ello el desafío consiste en hacer frente a esa situación, de la mejor manera posible. Estas son algunas estrategias para la prevención del estrés:

 

Ejercicio físico: Realizar ejercicio físico ayuda a relajarse y a relacionarse con amigos o familiares. Sirve para liberar tensiones y alejar los pensamientos negativos.

Descanso: Dormir suficiente. Disfrutar de las vacaciones y los fines de semana como tiempo de ocio, y desconectar de los problemas del trabajo cuando acabe la jornada laboral.

La dieta antiestrés: Hay que evitar sobrecargar el organismo con digestiones pesadas. Es conveniente seguir una dieta sana y equilibrada, no abusar del alcohol ni de sustancias excitantes como la cafeína, y aprovechar el tiempo de la comida como un descanso, que sirva para favorecer las relaciones sociales y familiares.

Organización: Es importante aprender a organizarse, saber distribuir el tiempo para poder descansar, y establecer prioridades cuando no sea posible terminar todas las tareas.

Solución de problemas y toma de decisiones: Tomar decisiones intentando seguir un proceso lógico, sin huir de los problemas, y afrontándolos para decidir la mejor alternativa en cada caso.

Interpretación de situaciones y problemas: A veces se tiende a exagerar las consecuencias negativas de un suceso o situación, llegando a realizar análisis catastrofistas, y a sufrir por problemas que no existen, y hechos que no han sucedido todavía. Hay que actuar con naturalidad y afrontar las situaciones, sin preocuparse por lo que puedan pensar los demás.

Atribuciones y autoestima: Es bueno quererse y tratarse bien. Si se ha hecho bien una cosa, felicitarse por ello y, si se ha fallado, reconocer que en ese caso no se ha actuado correctamente e intentar rectificar los errores, sin culpabilidades ni pensamientos negativos sobre uno mismo. Refuerza tu autoestima.

Relaciones con los demás: Reforzar las conductas positivas con las personas del entorno e intentar corregir las negativas.

 

Recomendaciones

No hay fórmulas para curar el estrés, pero lo que sí podemos hacer es reducir las situaciones de sobrecarga. Para ello, se deben programar las actividades para evitar que se acumulen y se conviertan en catástrofes. Aquí tienes cómo lograrlo para conseguir hacer frente al estrés:

 

  • Delega responsabilidades: aprende a decir ‘no’ a aquello que no se pueda cumplir. El primer paso pasa por respetarte, tener un diálogo interior positivo y amable con uno mismo.
  • Establece prioridades, y no te preocupes de las cosas que no se pueden controlar, como por ejemplo el clima. Escribe en un papel o agenda electrónica aquello que te preocupa tanto, es la mejor forma de visualizar los problemas y trazar un plan para resolverlos.
  • Intenta ver los cambios como algo positivo y no como una amenaza. Pedir ayuda a los amigos o familiares y, cuando sea necesario, dirigirse a profesionales. Y cuando las cosas se tuerzan intenta sonreír, un simple gesto que puede reducir la tensión y mejor tu respuesta al estrés.
  • Apóyate en tus seres queridos. Pídeles ayuda si crees que la necesitas, y no finjas que estás bien, porque la impostura te puede provocar más ansiedad todavía. De hecho, alguien de tu alrededor puede entenderte mejor y quizá compartir tus mismas sensaciones.
  • Aprende a relajarte. Una forma de relajación: recostarse sobre una superficie plana, colocando una mano sobre el estómago, y la otra en el pecho. Inhalar aire al mismo tiempo que el estómago se hincha, y exhalarlo mientras el estómago baja. Hazlo de forma lenta, repetir mientras lo haces una frase a modo de mantra puede ayudarte a concentrarte.
  • Practica ejercicio físico todos los días de forma moderada. Ya sea un relajante paseo o un entrenamiento que te haga sudar, el deporte te pondrá de mejor ánimo y permitirá a tu cabeza descansar por unos instantes.
  • Desconecta con música. Ponerte unos cascos o subir el volumen de los altavoces mientras cierras los ojos puede ser una gran opción para desconectar del estresante mundo que nos rodea y disfrutar de los poderes de una buena sintonía relajante.
  • Inspira naturaleza. Salir al aire libre y respirar aire puro puede ayudarnos a poner las cosas en perspectiva. Si además aprovechas para practicar alguna actividad o incluso olfatear el aroma de alguna planta de efectos calmantes, como la lavanda, mejor que mejor.
  • Duerme lo suficiente. Si no descansas bien sin motivo, consulta cuanto antes con un especialista. Dormir menos de ocho horas o las horas mínimas para que tu organismo descanse puede hacer que tus niveles de cortisol se disparen. Mejorar tu descanso o tomar siestas puede reducirlos.
  • No te automediques, ni para relajarte ni para dormir. Intenta controlar tu tensión con alguno de los consejos que te ofrecemos y seguro que en poco tiempo conseguirás controlar el tenido estrés.

 

 

Fuente: Webconsultas.com

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